
Cada vez descubro más realiadades del mundo que no me gustan. Me atormenta la pregunta de, "¿qué he hecho?", el ver como durante toda mi vida he estado haciéndolo, y..., como he mirado hacia otro lado. El no saber porqué me he dado cuenta tan tarde, o lo he visto claro tan tarde; a lo que me respondo, "¿acaso quería darme cuenta, quería verlo?", ¿tal vez estaba feliz así, en mi ignorancia, o en lo que ya sabía y no quería saber?
¿De vegetariano a vegano en un solo día? Es raro. Ahora que sé la realidad, que empiezo a estar bien informado sobre ella, puedo elegir entre dos cosas, hacer como si no pasara nada (como he hecho hasta ahora) o actuar en consecuencia. Elijo, aunque me cueste, actuar en consecuencia. No quiero formar parte de esos tratos, ni de esas muertes. Lo peor es que estoy demasiado acostumbrado a ellos para sentir sensibilidad. Lo veo como algo normal. Me siento mal. No puedo evitar sentirme una mala persona. Hoy no me siento humano, y lo que es peor, veo a toda la sociedad igual. Eso es algo que temo, porque puede convertirme en más antisociable aún de lo que soy, más raro, más a un lado del resto.
Siempre he sido rarito..., pero por lo que veo ahora mucho más. No sé si con el paso del tiempo rechazaré a alguien por el hecho de comer carne. Me da miedo verles como malas personas. Supongo que es superficial el cuestionarse cosas como, ¿me aceptará la sociedad?, cuando la mayoría de ella está ciega, o es ¿mala? (no sé como definir a la sociedad). Pero no puedo evitarlo. De vez en cuando me siento solo, y las minorías te hacen más solitario, sobretodo cuando ni siquiera te ves identificado con ellas; o sí, pero de algún modo no formas parte.
No es una decisión fácil. A veces veo todo esto como una secta y por eso también me da miedo, pero sé que no lo es, es simple respeto por la vida, es amor por la naturaleza, por los animales, por la ecología, y por nuestro propio cuerpo.
Supongo que no me queda otra que no consumir ni leche, ni huevos, ni queso, ni nada procedente de un animal. Más que una opción lo veo como obligación; o más bien, como una necesidad. No sé. No sé porque me he dado cuenta tan tarde. El tener perro también me ha hecho verlo todo distinto. Supongo que Humboldt lo ha cambiado todo.
En fin, cuidaos y gracias por escucharme en mis intentos por despertar. Lo que no sé aún es, ¿cuánto me queda de sueño?